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La importancia del Mar del Norte en el panorama energético europeo

Actualizado: 26 sept 2023

Luis Augusto Medeiros Rutledge* Noviembre/2022


Los países de la Unión Europea están encontrando inmensas dificultades para aumentar significativamente el suministro de gas natural importado tras la guerra de Ucrania. Las cuestiones geopolíticas o de infraestructuras son los principales impedimentos que han encontrado los dirigentes europeos en su desenfrenada búsqueda de un mayor suministro energético. Los países de la Unión Europea necesitan reservas de gas para soportar la elevada demanda impuesta por el invierno europeo y alimentar las infraestructuras industriales que utilizan el gas natural como principal fuente de energía.


En el ámbito geopolítico, se comprobó que los miembros de la OPEP+ tienden a mantener una posición conjunta de recorte de la producción de petróleo y gas natural y no cederán a las peticiones estadounidenses y europeas de más petróleo. Arabia Saudí e Irak, gigantes mundiales de la exportación de petróleo, están de acuerdo con otros miembros, incluida Rusia, en la reducción de 2 millones de barriles de petróleo al día. En el frente geopolítico fue una derrota para los Estados Unidos de Joe Biden, que habían estado presionando a la OPEP+ para que aumentara la producción. Este posicionamiento de la OPEP+ señala el alineamiento con Rusia por parte de los países productores de petróleo.


En cuanto a la cuestión técnica, existen cuellos de botella y limitaciones en la infraestructura de los gasoductos y la regasificación del gas natural licuado (GNL). Algunas regiones de Europa utilizan gas canalizado, con una infraestructura de suministro y distribución de energía desarrollada con el tiempo para alimentar la red conectada a los gasoductos rusos. Otras regiones cuentan con terminales de GNL como infraestructura energética, que cubren alrededor del 40% de la demanda total de gas en la actualidad. De cualquier manera, ya sea por gasoducto o por metaneros, el gas natural tiene que llegar a los Estados miembros.


En el continente europeo, las producciones en alta mar del Mar del Norte se perfilan como las únicas posibilidades de abastecimiento interno para el sustancial aumento de gas en los hogares e industrias europeas. Y ya se han tomado medidas.


Las tres naciones productoras de petróleo y gas del Mar del Norte -Dinamarca, Noruega y el Reino Unido- están impulsando sus producciones para satisfacer las necesidades energéticas internas de la Unión Europea.


El Reino Unido ha impulsado sus exportaciones y en los últimos meses se han enviado grandes volúmenes de gas natural en ayuda de sus vecinos europeos. Los productores de gas del Reino Unido aumentaron la producción nacional en un 26% en el primer semestre de este año. Los nuevos yacimientos de gas del Mar del Norte en el sector británico, como el yacimiento de Tolmount y el proyecto de Saturn Banks, han sido impulsados para aumentar el suministro y contribuir a reducir los precios de la electricidad. Sin embargo, el gobierno británico no es optimista. El riesgo de escasez de gas en invierno es una posibilidad. Aunque la participación de Rusia en el consumo doméstico británico es pequeña -sólo el 4% del gas consumido procede de este país-, la emergencia doméstica y la contribución, en la medida de lo posible, a los países de la Unión Europea consumen casi toda la producción mensual de gas natural del Reino Unido.


El nuevo gobierno británico ya se ha posicionado sobre la actual situación europea. La estrategia de Rishi Sunak, Primer Ministro del Reino Unido a partir del 25 de octubre de 2022, es apoyar los proyectos de petróleo y gas del Mar del Norte y desarrollar la inserción de las energías renovables lo más rápidamente posible.


Noruega, el principal productor del Mar del Norte, y actualmente el mayor proveedor de gas natural europeo, se ha comprometido a maximizar las entregas a Europa. El Primer Ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, y la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se comprometieron en una reciente reunión en Bruselas a ayudarse mutuamente a aumentar las infraestructuras necesarias para maximizar la producción y distribución de gas a los europeos.


Noruega tiene una producción interna que alcanza aproximadamente el 3% de la demanda mundial y aporta cerca del 25% de la demanda de gas de la Unión Europea. A través de su red de gasoductos de unos 8.800 kilómetros, Noruega distribuye gas natural a terminales de recepción en Alemania, Reino Unido, Bélgica y Francia. Otros países europeos también importan gas natural noruego. Aproximadamente el 95% del gas producido por Noruega se transporta a través de su red de gasoductos y sólo el 5% se exporta en forma de GNL.


En términos geopolíticos, este acuerdo va mucho más allá del suministro de gas a los países miembros de la Unión Europea. Noruega pretende duplicar la infraestructura de exploración y producción de su sector petrolero y posicionarse como principal proveedor energético de Europa, ocupando así el lugar de Rusia. La Unión Europea pretende con este acuerdo que Noruega participe en la implantación de tecnologías renovables a través de empresas noruegas muy avanzadas en esta tecnología.


Otro movimiento político a destacar se produjo el pasado mes de septiembre. Los líderes de Polonia, Noruega y Dinamarca debilitaron la importancia estratégica del gas ruso al inaugurar el gasoducto del Báltico. Este oleoducto, entre el Mar del Norte y Polonia, será vital en la estrategia de Polonia para desvincularse completamente de los rusos.


La era del dominio ruso en el campo del gas está llegando a su fin.


Lo que sí es cierto es que la seguridad energética y la inclusión de tecnologías bajas en carbono sólo serán posibles con la integración energética entre los países europeos.

*LuisAugustoMedeirosRutledgeéengenheirodepetróleoepossuiMBAExecutivoemEconomiadoPetróleoeGáspelaUniversidadeFederaldoRiodeJaneiro(UFRJ).AnalistadeGeopolíticaEnergética,MembroConsultordoObservatóriodoMundoIslâmicodePortugaleMembrodoCERES-CentrodeEstudosdasRelaçõesInternacionais.AtuacomocolunistaecomentaristadegeopolíticaenergéticadositeMenteMundoRelaçõesInternacionais.Pós-graduandoemRelaçõesInternacionaispeloIbmec.Possui16anosdeexperiênciaemProjetosdePesquisaeDesenvolvimentoentreaUFRJeoCENPES/PETROBRAS.Colaboradordecolunasdepetróleo,gáseenergiaemdiversossitesdaárea.Contato:rutledge@eq.ufrj.br



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