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Cambio de postura y estrategia: el nuevo enfoque de China hacia Taiwán

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    CERES
  • hace 12 horas
  • 9 Min. de lectura

Eduardo Correia Leal Maranhão

INTRODUCCIÓN


En las últimas semanas, tuvo lugar un encuentro entre el Partido Comunista Chino (PCCh) y el Kuomintang (KMT), uno de los principales partidos políticos de oposición de Taiwán. La reunión se llevó a cabo en Pekín e involucró al presidente chino Xi Jinping y a la principal líder del KMT, Cheng Li-Wun, y tuvo como objetivo la reanudación del diálogo entre Taiwán y China. En Taiwán, el KMT se presenta como un partido favorable al acercamiento con China. Esta postura contrasta con la del actual partido gobernante de Taiwán, el Partido Progresista Democrático, que defiende la adopción de una política exterior más alineada con Estados Unidos y más distante de Pekín.


El encuentro marcó el fin de un período de 11 años sin reuniones entre representantes políticos de Taiwán y China, siendo la última en 2015, en Singapur, entre el actual presidente chino y la ex presidenta de Taiwán, Ma Ying-jeou, del KMT. De este modo, la reunión celebrada en abril posee un valor simbólico, al marcar un reacercamiento entre representantes políticos taiwaneses y chinos, en medio de una coyuntura internacional de tensiones en Asia. Más allá del nivel simbólico, la reunión también presentó consecuencias positivas en las relaciones entre ambas partes. China anunció una iniciativa que promueve medidas destinadas a fomentar un acercamiento con Taiwán, aunque el presidente Xi Jinping mantiene la posición china de no aceptar la independencia taiwanesa y de defender la “reunificación” como objetivo final.


Entre las principales medidas anunciadas, destacan la creación de un mecanismo regular de comunicación entre China y el KMT; políticas para el intercambio de agua potable, gas y electricidad; proyectos de construcción de puentes con el objetivo de conectar China con la isla; la reanudación de vuelos regulares hacia ciudades taiwanesas; políticas de intercambio cultural y universitario; y la facilitación de la entrada de productos agrícolas taiwaneses.


Asimismo, tras el encuentro, la líder del KMT destacó la importancia de un compromiso entre el partido y el PCCh para fortalecer la confianza política mutua y ampliar el comercio y el intercambio cultural. Cheng Li-Wun también subrayó la continuidad de la posición contraria del partido a la independencia formal de Taiwán, adhiriéndose al Consenso de 1992, que establece la existencia de una sola China.


Así, como resultado de la reunión, se observa un retorno de las relaciones entre China y Taiwán, que vuelven a fortalecerse tras el período iniciado con la llegada al poder del Partido Progresista Democrático en 2016. Este acercamiento puede indicar un cambio en la postura china frente a la isla y generar posibles consecuencias alineadas con los intereses de Pekín.


LA IMPORTANCIA DE TAIWÁN


Desde 2016, cuando rompió las relaciones oficiales con Taiwán, China ha incrementado la presión política y militar sobre Taipéi, adoptando una postura rígida que utiliza capacidades disuasorias como instrumento de presión sobre la isla. En los últimos años, con el crecimiento militar chino, los ejercicios navales más cercanos a la costa taiwanesa se han vuelto más frecuentes, evidenciando la posición china respecto a su relación con la isla. Los ejercicios militares realizados en 2022 y a finales de 2025 pueden interpretarse como episodios que reflejan la postura de Pekín en los últimos años.


Según el politólogo estadounidense John Mearsheimer, las grandes potencias buscan alcanzar la hegemonía regional, ya que, según su teoría, la hegemonía global no es posible. Desde esta perspectiva, la reivindicación sobre Taiwán representa para China un objetivo primario de cara a su futuro, considerando la importancia geopolítica de la isla. Al mantener estrechas relaciones con Estados Unidos, desde la visión china, Taiwán se convierte en un punto de resistencia a la hegemonía regional de Pekín, pudiendo servir como base para tropas militares estadounidenses y reforzar la industria tecnológica de Washington, al ser uno de los principales centros de fabricación de semiconductores, materiales esenciales para el desarrollo de inteligencias artificiales.


Como consecuencia, además de poder representar amenazas para China debido a su proximidad geográfica y su relación con Washington, Taiwán también fortalece a Estados Unidos al suministrar semiconductores y mantener amplias relaciones comerciales, en las cuales Estados Unidos aparece como el segundo principal destino de las exportaciones de Taipéi, además de contribuir a reforzar la presencia marítima estadounidense de contención hacia China en el Mar de China Meridional y en Asia. En este contexto, Pekín considera la reivindicación de la isla como esencial para el mantenimiento de su hegemonía regional.


Así, de acuerdo con autores como Elbridge Colby, China podría intentar tomar Taiwán como un paso decisivo para dominar Asia. Esta perspectiva se basa en la importancia estratégica de la región y en el comportamiento que China ha mostrado en los últimos años, con un mayor énfasis en la incorporación del territorio y en la realización de ejercicios militares, como se ha mencionado anteriormente.


¿CAMBIO DE POSTURA?

 

Aunque desde 2016 ha adoptado una postura más confrontacional, con el reciente retorno del acercamiento con el KMT y la adopción de medidas cooperativas, China puede estar utilizando una nueva postura para aproximarse a la isla y perseguir sus objetivos. Actuar con énfasis diplomático, en lugar del militar, sigue siendo un principio de la política exterior china, que reconoce las demandas económicas y políticas que los conflictos implican. Siguiendo este principio, China ha evitado la participación en conflictos, priorizando su crecimiento económico y comercial como forma de expandir su influencia y poder en el sistema internacional.


El aumento de su prestigio diplomático y de su capacidad económica ha proporcionado a Pekín mayores recursos y oportunidades, que ha utilizado para crear instrumentos de política exterior que maximizan tanto los intereses políticos como comerciales del país, como la Belt and Road Initiative (BRI) y la participación en foros multilaterales como los BRICS. De este modo, las acciones militares directas han sido evitadas por China, ya que son contrarias a los principios, logros e intereses construidos por la diplomacia china a lo largo de los años.


Así, aunque la situación con Taiwán ha sido gestionada con mayor énfasis militar por Pekín, al no tratarse de un caso ordinario, si existe margen para una actuación más diplomática hacia la isla con vistas a la reunificación, China, de acuerdo con su trayectoria e identidad diplomática, tenderá a evitar acciones que impliquen el uso de la fuerza. Esto implicaría la adopción de una postura de mayor proximidad hacia Taiwán, como se ha demostrado con la reunión entre el KMT y el presidente chino Xi Jinping, así como con la adopción de medidas cooperativas con la isla, algo que no ocurría desde el mandato de la ex presidenta taiwanesa Ma Ying-jeou (2008–2016).


De este modo, la reunión y la creación de medidas cooperativas pueden indicar un cambio en la postura china frente a Taiwán, pudiendo optar por enfoques orientados a la cooperación, buscando lograr una penetración política y comercial, acercando la isla a China y alejándola de Estados Unidos, sin recurrir al uso de la fuerza, aunque este no se descarta como último recurso.

 

POSIBLES CONSECUENCIAS INTERNAS

 

En Taiwán, a nivel interno, si el retorno del acercamiento con China es interpretado positivamente por la población, el KMT podría ganar fuerza de cara a la próxima elección presidencial nacional, que se celebrará en 2028. Aunque el Partido Progresista Democrático obtuvo la mayoría en las últimas elecciones presidenciales, celebradas en 2016, 2020 y 2024, cambios y acontecimientos externos pueden influir en una posible alternancia en 2028.


Las acciones de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, junto con la imposición de aranceles del 20% en el último año, han causado perjuicios a las industrias taiwanesas, generando dudas en parte de la población sobre el nivel de proximidad y confianza que Taipéi debería mantener con Washington. A esta desconfianza se suma una mejora en la imagen política del KMT con la llegada de su actual líder, Cheng Li-Wun, lo que, junto con la adopción de medidas cooperativas por parte de China tras la reunión con la líder del KMT, puede conducir a un debilitamiento del actual partido gobernante, que, aunque ganó la última elección, experimentó una caída en su apoyo popular, pasando del 57% de los votos en 2020 al 40% en 2024.


En los próximos meses, se celebrarán elecciones locales en Taiwán para la elección de alcaldes, gobernadores, concejales, entre otros cargos. Estas elecciones pueden ser cruciales para los comicios de 2028, ya que podrían indicar un aumento en la fuerza del KMT, que, en caso de lograr victorias, podría fortalecerse aún más de cara a las elecciones presidenciales.


En un escenario de retorno del KMT al poder, las relaciones con China tenderían a profundizarse considerablemente en los ámbitos político, cultural, comercial y posiblemente también militar, resultando beneficiosas para Pekín, que ampliaría su influencia en la región al mismo tiempo que reduciría la de Estados Unidos.

 

INTERESES DE CHINA

 

Para Pekín, el acercamiento con Taiwán generaría múltiples beneficios, contribuyendo a una mayor consolidación regional en Asia oriental. El ámbito comercial sería uno de los beneficiados, aunque no únicamente por el aumento del comercio, ya que el principal beneficio para China sería de carácter político.


Según el autor Albert O. Hirschman, las relaciones económicas internacionales nunca son perfectamente simétricas, ya que, en su visión, una de las partes suele depender más de la otra, lo que genera asimetrías en términos de dependencia y de la importancia del comercio. De este modo, según Hirschman, las relaciones comerciales pueden ser deliberadamente construidas por las élites estatales con el objetivo de moldear los vínculos económicos de forma que sus socios se vuelvan más dependientes que ellos mismos.


Siguiendo esta lógica, en caso de que continúe el acercamiento entre China y Taiwán en el ámbito comercial hacia un nivel superior al observado en los últimos años, Pekín podría buscar aumentar la asimetría comercial con Taipéi, al mismo tiempo que fortalecería la interdependencia compleja con la isla. Aunque ya existe un volumen considerable de comercio entre ambas partes, en el cual, según datos del Observatory of Economic Complexity, China fue el principal socio comercial de Taiwán en 2024 tanto en exportaciones como en importaciones, un acercamiento político podría generar aumentos significativos en el comercio a través del Estrecho de Taiwán.


Como consecuencia, la demanda comercial mutua aumentaría, al mismo tiempo que ambos mercados podrían abrirse más entre sí, como en el caso del sector agrícola, tal como se espera tras el anuncio de una de las medidas a ser implementadas por Pekín, que prevé la facilitación de la entrada de productos agrícolas taiwaneses.


Así, los beneficios para Pekín no serían únicamente comerciales, ya que, con el aumento del volumen y de los sectores comerciales, también se produciría un incremento en la asimetría de la relación, generando beneficios políticos para China derivados de la dependencia y del aumento de su relevancia económica para Taiwán. De este modo, la asimetría comercial se convertiría en un instrumento de política exterior, con capacidad para generar beneficios a China sin recurrir al uso de la fuerza como primera opción.


En el ámbito geopolítico, con el acercamiento, además de un probable distanciamiento de Taipéi respecto a Washington, también podría producirse una ampliación del margen estratégico de China en el Estrecho de Taiwán. El fortalecimiento de las relaciones políticas con Taiwán tendería, de forma gradual, a reducir el papel de Estados Unidos en las dinámicas de seguridad regional, al mismo tiempo que podría otorgar mayor libertad de acción marítima a China, que de manera constante ha venido ampliando su capacidad naval en su entorno asiático.

 

CONCLUSIÓN

 

Así, con el encuentro realizado entre el presidente chino Xi Jinping y la líder del KMT, así como con la adopción de medidas cooperativas dirigidas a Taiwán, China puede estar señalando un cambio en su postura respecto al enfoque utilizado hacia la isla. En lugar de priorizar exclusivamente instrumentos coercitivos y disuasorios, Pekín puede comenzar a enfatizar el acercamiento económico y político como herramientas para perseguir sus objetivos, siendo, en primer lugar, para ganar influencia interna, acercándose al mismo tiempo que aleja a Taipéi de la esfera estadounidense, y, en segundo lugar, para facilitar la reunificación con la isla de una manera más gradual y natural, a través de medios diplomáticos en lugar del uso de la fuerza.


Por lo tanto, la reunión realizada en abril entre el liderazgo del KMT y el gobierno chino tiene el potencial de generar profundas consecuencias en las relaciones en el Estrecho de Taiwán, al marcar el retorno del diálogo y de la cooperación entre Pekín y Taipéi, que posiblemente podrán profundizarse en los próximos años, lo que podría dar lugar a cambios en las dinámicas geopolíticas asiáticas.



REFERENCIAS:


FREEDMAN, Joshua. https://www.fpri.org/article/2025/12/the-present-and-future-of-the-kmt-in-taiwan/. Foreign Policy Research Institute, 18 dic. 2025. Acceso en: 22 abril. 2026

MEARSHEIMER, John. The tragedy of great power politics. New York: W. W. Norton, 2001

COLBY, Elbridge. The strategy of denial: American defense in an age of great power politics. New Haven: Yale University Press, 2021.

ONUF, Nicholas. World of our making: rules and rule in social theory and international relations. London: Routledge, 2013



Eduardo Correia Leal Maranhão

Estudiante de grado en Relaciones Internacionales por la Universidad La Salle (RJ), con interés en política exterior, geopolítica y seguridad internacional. Se desempeña como investigador de la región Europa en el Núcleo de Evaluación de la Coyuntura (NAC) de la Escuela de Guerra Naval y realizó una pasantía voluntaria en el Centro Conjunto de Operaciones de Paz de Brasil, brindando apoyo a entrenamientos de peacekeepers de la ONU. Fue medallista de bronce en la Olimpiada Brasileña de Geopolítica, organizada por Seleta Educação, y obtuvo un desempeño de alto rendimiento en la Odisea Brasileña de Diplomacia y Relaciones Internacionales, organizada por el Grupo Ubique Júnior

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